Teatro 31/12/09 Ganador IV edición de los Premios de RadioFicción: Historias de miedo
CLAIRE: Hola
JACK: Hola
C: Has llegado muy pronto.
J: Sí, eso creo.
C: ¿De verdad era tan importante lo que me contabas por teléfono como para tener que venir tan pronto?
J: Parece que sí.
C: Por favor, no me asustes.
J: Ven, siéntate y te explico lo que ha pasado.
C: No me mires de ese modo… Creo que necesito tomar algo, ¿quieres una copa?
J: Lo que tú tomes estará bien.
(MIENTRAS ELLA SE ALEJA A UN RINCÓN PARA LLENAR DOS VASOS, ÉL LA MIRA. VA VESTIDA CON UNA BATA DE SEDA NEGRA, Y POR LO QUE PARECE NO LLEVA DEBAJO NADA MÁS. TAMBIÉN ESTÁ DESCALZA)
C: Toma.
J: Gracias, siéntate, por favor… Mejor así.
C: Lo sabe, ¿verdad?
J: Sí, se ha enterado
C: ¿Quien se lo ha contado? Bueno, la verdad es que me da igual. En cierto modo sabía esto podría pasar, casi podría decir que lo hice para llamar su atención.
J: Si no quieres no te diré quien ha sido el bastardo que se ha ido de la lengua, pero te aseguro que no saldrá ileso cuando termine todo. Lo que no entiendo es por qué tuviste que hacerlo, por qué le robaste. Claire, él ha sido bueno contigo. Se ha portado muy bien. Te sacó de la calle, te ayudó con tu familia. Parecía que estabais bien juntos; yo creo que hacíais buena pareja, dejando a un lado todo lo demás. Pero, ¿qué necesidad tenías de quedarte con ese dinero?
C: Lo vi con Estela.
J: No, joder. No me digas que toda esta mierda es solo por celos. Por dios, Claire, siempre ha habido otras mujeres al rededor de él. Nunca pensé que alguien como tú…
C: … una puta.
J: No quería decir eso.
C: Si no pasa nada. Si soy una puta, puedes decir que soy una puta.
J: No me entiendes. Lo que quiero decir es que el siempre se ha follado a quien se le antojaba. Y tú lo sabías. No tiene nada que ver con que seas puta o seas monja. Él estaba contigo, confiaba en ti, como no lo hacía con ninguna otra. Además, tú también te has tirado a quien has querido y él nunca te lo ha reprochado.
C: No empieces con eso. Me acosté contigo un par de veces y ya está, es solo sexo. Creo que ahora no es el mejor momento para ponernos a hablar de ello otra vez. Espera… Quieres decir que él sabe que me he acostado contigo, dios mío. Entonces no tiene nada que ver con el dinero.
J: No me puede creer que seas tan ingenua, o que me creas tan tonto como para hacerme pensar que no sabías que te controlaba en todo momento. Es verdad que no le gustó mucho que me acostara contigo, pero son cosas que acepta…. No, no sigas por ahí, no trates de confundirme. Te has acostado con quien has querido y él nunca de dijo nada. Pasa algo más, sino ¿a qué viene ahora eso de Estela?
C: Los vi cenando el otro día.
J: ¿Estela y él?
C: Sí, en ese restaurante del puerto.
J: Le has robado todo ese dinero por una puta cena.
C: Solía ir conmigo a ese mismo restaurante. Hace meses que no me lleva.
J: Pues le dices que por favor, papaito, que te lleve a cenar, que le echas de menos. Te pones un vestido de esos con un buen escote. Luego echáis un buen polvo, y arreglado. Al día siguiente él te hubiese regalado un abrigo o esas cosas que os gustan y se hubiese acabado el problema.
C: No lo entiendes.
J: ¡Claire!
C: No puedes entenderlo.
J: Pues explícamelo. Tal vez puede intentar arreglarlo todavía.
C: No tiene ningún arreglo, y nunca lo podrías entender. Tengo treinta y ocho años, Jack,
J: ¿Y eso que importa? Todavía estás preciosa. Estás igual de guapa que hace veinte años.
C: Ese es el problema, que hace veinte anos de todo. Me hago mayor. Ya no tengo la cara como la tenía con dieciocho, ¡por favor! Ya ni tengo las tetas como antes.
J: No llores. Entiendo que a las mujeres os de miedo el envejecer y todo eso. Pero a mi siempre me ha parecido que él veía algo más en ti.
C: Tú no lo puedes comprender. Tú, dentro de unos años, le dirás: jefe, ya no puede ni con las pelotas, como para coger una pistola. ¿No podría hacer algo en un lugar más tranquilo? Y él te dirá, (IMITA UNA VOZ GRAVE) muy bien Jack, has sido un hombre de quien he podido confiar hasta ahora. Vete a tal calle o encargate de tal casino, tú ya sabes cómo me gusta que se hagan las cosas… Pero ¿y yo? Tu te crees que dentro de diez años le apetecerá tirarse a un saco de piel fofa como yo. Pues no. Sabe que se está haciendo mayor, que ya no puede ocuparse de los negocios como antes. Empieza a pensar en dedicarse a la política o a algún otro asunto más legal para no tener problemas. Eso es porque le empiezan a fallar las fuerzas y tiene miedo. Entonces voy yo y le digo que me conserve a su lado, que aunque no tenga el coño como antes, me puede comprar todas las cremas del mundo para que le recuerde con mi cara de vieja que él va a caer más tarde o más temprano. No, Jack, eso no es lo que va a hacer conmigo. Me mandará a una casa de putas llena de yonkis y de ratas para que alguien me acabe matando a palos cuando tenga una mala noche. Y no le importará mucho que le digas, oye te acuerdas de Claire, la madame esa, pues se la han cargado. Y él dirá, ah bueno, pues pon a otra delante, mientras está agarrado con sus manos llenas de manchas las tetas de una ucraniana de diecinueve años.
J: Claire, estás temblando.
C: Déjame, no me toques. Como si eso te importara mucho… Necesitaba ese dinero, Jack, lo necesito para poder dejar esto algún día. Lo necesito para que un día le diga que me quiero ir a Europa un par de semanas y a él le de igual. Entonces sacaré todo el dinero que le he estado robando estos años sin que se de cuenta y ya nadie volverá a saber nada de mi… achis!!
J: ¿Estás bien?
C: Tengo frío con esta dichosa bata. ¡Oye! ¿Me puedo poner el abrigo encima?
¡Escucha! Que tengo frío.
DIRECTOR: ¿Qué?
C: Que tengo frío. ¿De verdad es necesario que haga el ensayo solo con la bata? Me estoy helando.
D: Sabes que es el último ensayo. Es necesario que te acostumbres al personaje.
C: ¿Y qué importará eso para que me puede poner el abrigo encima? O al menos la ropa interior debajo. Como se me abra la bata durante la representación me da algo.
D: Ya habíamos hablado de eso al principio y a ti te pareció bien. Te dije que me parecía una buena idea, que no se te tenía porque ver nada, pero que podía cambiarlo igualmente. Que le iba bien para la última escena, pero nada más. Te lo dije y a todos nos pareció bien ¿verdad?
J: Si, es verdad.
C: Será lo que quieras, pero yo ahora estoy helada.
J: Hace frío aquí arriba. Debe de haber una ventana abierta o algo así. Yo creo que por hoy no pasa nada por que se ponga el abrigo.
D: Joder, haced lo que queráis, pero esto ya es en serio. No vamos a andar con cambios justo ahora.
C: Bueno, tienes razón. Pero para otra vez, escríbeme un papel en el que no salga desnuda.
D: Así es el mundo, muñeca, ninguna actriz destaca si no enseña una teta.
C: Ríete todo lo que quieres, pero desde ahí abajo debes de estar viéndome de todo.
D: Por favor, no se ve nada. Y además no es algo que no haya visto antes.
C: Eso fue hace muchos años… Mira, déjalo, ¿por donde iba?
D: Por lo del dinero. Le estabas contando lo que querías hacer con el dinero robado, y ahora viene cuando le ofreces una parte para que te deje marchar… Todo eso. ¿Sabéis por donde vamos?
J: Sí, venga, vamos allá.
C: Espera un segundo a que me centre… De acuerdo, vamos.
J: ¿Cuanto dinero le has robado exactamente?
C: Mira, Jack, es mucho, mucho dinero. Como para empezar una nueva vida sin preocupaciones. Como para lamentar no haberme quedado quieta esta última vez. Realmente no necesito tanto, y ahora te han mandado aquí para darme una paliza o para matarme, ¿no es cierto?
J: …
C: O sea, que te han dicho que me liquides… Joder.
J: Claire…
C: No sé cómo he sido tan ingenua. Aunque es precisamente con eso con lo que contabais, con que me fiaría de ti, si me hubiese llamado cualquier otro no le hubiese abierto la puerta; pero saben que a ti te la iba a abrir. Me pegaras dos tiros y nadie hará preguntas. ¿A quien le importa una puta muerta? Ni siquiera forzaron la puerta, dirán, eso es que ella se lo buscó; enterradla y olvidémonos de todo.
J: No piensas también que si he venido yo es porque todavía puede haber alguna solución. Nadie me ha dicho que te pegue dos tiros, cualquiera podría hacerlo. Solo me han dicho que faltaba demasiado dinero de su caja y que sabían que eras tú, que lo solucionase.
C: ¡Que lo solucionases! Eso significa que si no aparece el dinero me acabarás pegando los dos putos tiros. Lo sabes tan bien como yo… No mires ahora para otro lado, mírame a la cara y dime que la única solución es matarme.
J: Claro que lo se, pero todavía hay tiempo para hablar. Por favor, hazme caso y respondeme. No puedo perder mucho tiempo. ¿Qué pasa con el dinero?
C: … el dinero.
J: Sí, todo el dinero. ¿Cuanto es y donde lo tienes? No hace falta que devuelvas todo, siempre te puedes quedar con algo. Ya sabes, guarda algo para un billete de avión o algo así. Pero el resto tengo que llevárselo ahora de vuelta.
C: No tengo ese dinero.
J: ¿Donde está entonces?
C: ¿No lo entiendes? Me lo gasté, ya no tengo nada.
J: ¿Te gastaste un millón?
C: ¿Un millón? Sí, bueno, me lo gasté; ya sabes.
J: No juegues conmigo. Te estoy ofreciendo una oportunidad. A parte de esto no hay nada. Fundido a negro. Fin. Una tumba sin nombre. Lo has visto muchas veces.
C: Si te doy todo el dinero, me matas ahora mismo y te lo quedas tú. A fin de cuentas no es nada para él y tú te vas preparando para la jubilación. No te voy a dar el dinero, ni a ti ni a nadie. Tal vez solo se lo daría a él; pero después de lo de Estela ya no. Lo siento, Jack, haz lo que tengas que hacer, pero no te entregaré el dinero. Mientras solo yo sepa donde está me quedará una oportunidad.
J: Eso es una tontería. Yo no quiero todo ese dinero, no soy tan valiente ni tan listo como para jugársela a él. Dame el dinero y acabemos con todo… Te lo pido. ¡Te lo estoy pidiendo!
C: ¿Quien dice que no seas tan listo? Te ha tratado mal, lo mismo que nos ha tratado mal a todos. Pero tú eres inteligente y un buen hombre; de lo contrario nunca me hubiera acostado contigo.
J: Creí que no querías volver a hablar de aquello.
C: ¿Por qué no te vienes conmigo, Jack?
J: No lo dices en serio.
C: Te sonará tópico, igual que en las películas, pero nunca he hablado tan en serio como ahora.
J: Nunca podríamos hacer algo así. Nos acabaría encontrando y… entonces sería mucho pero. No digas locuras, por favor, dime donde está el dinero.
C: No es ninguna locura. Realmente no es algo tan difícil. Tú ahora te vas, y le dices, no sé… Le dices que no estaba en el apartamento. Que estaba todo revuelto y que alguien me ha visto en el aeropuerto…
J: Déjalo, no sigas por ahí.
C: … se enfadaría, pero no haría nada más. No va a buscarme por medio mundo y andar llamando la atención a la policía. Una cosa así es justo lo que menos le interesa ahora. Yo, entre tanto, me escondo unos días en un hotel de las afueras, o en otro estado. En un par de semanas cruzo hasta México y desde allí vuelo a Europa. Desde allí mando una carta a una amiga, contándole una historia y pidiéndola que no se lo diga a nadir. También te lo digo a ti y tu te haces con la carta. Quedaría muy bien ante él, además enmendarías tu error al dejarme escapar. Entonces le pides que te deje ir a por mi. Que tu ten encargas de liquidarme lo más limpiamente posible y de recuperar el dinero, o buscas una buena excusa para salir del país. Dejas pasar unas semanas y te esfumas, cambias de hotel y de ciudad unas cuantas veces; eso es algo que sabes hacer muy bien. Después me llamas al móvil y voy a tu encuentro en Roma, en Barcelona, en Berlín, donde tú quieras.
J: No te das cuenta de que solo dices tonterías.
C: No es ninguna tontería. ¿No te gustaría cambiar de vida? ¿No se te revuelven las tripas cuando te acuerdas de toda la gente que has matado para él? ¿Por qué no aprovechar algo de su dinero para resarcirnos? Tú y yo nos lo merecemos. Nos lo merecemos, Jack. Quizás tú más que ningún otro. Ven, mírate en mi espejo. ¿Es esta la cara que pensabas que ibas a tener hace veinte años? No. (SUJETA SU CARA CON LAS MANOS Y LA VUELVE HACIA ELLA) Mírame ahora, por favor. Hace veinte años no eras así. Y todavía queda algo, sino ¿por qué te crees que me acosté contigo? (ATRAE SUS MANOS ENTRELAZADAS HACIA SU CUELLO, BAJANDO MUY DESPACIO). Todavía hay algo en ti
J: …
C: Puede que lo que acabo de decir sí sea una locura, una tontería sin sentido. Pero estoy segura de que podemos inventar algo. Podemos hacer como que hiciste desaparecer mi cadáver, que lo tiraste al río; hasta que se dieran cuenta ganaríamos algo de tiempo. O podemos encontrar otro cuerpo y desfigurarlo… No te rías, de qué sirven si no todas las películas que ha visto. Hay muchas formas de engañarlo. Él solo quiere mantener el control, que ninguna puta le engañe. Se creerá casi cualquier cosa.
J: Dame el dinero, será todo más fácil.
C: Sí, sería todo más fácil. (LOS DOS PARES DE MANOS HAN BAJADO YA HASTA LAS CADERAS Y TRATAN DE LEVANTAR LA TELA DE LA BATA) Pero cuanto tiempo crees que tardaría en volver a robarle. No es un capricho, Jack, es verdad que ya no se vivir sin ciertos lujos. Que necesito más dinero que cuando era joven, ¿lo ves?, en eso también se ve que soy demasiado vieja para él: quiero tener algo mió, no puede pensar en el futuro viviendo de sus limosnas. Dentro de un años estaríamos en la misma situación. Solo que tal vez sería otro quien viniese a buscarme, otro que no tuviera reparos en sacarme el dinero, violarme y luego matarme sin remordimientos. (HABLA CON LOS LABIOS CASI PEGADOS A LOS DE ÉL). Confía en mí ahora y puede que tengamos algún futuro juntos.
J: Te voy a explicar cómo entiendo yo todo este asunto.
C: Eso quiere decir que no, ¿verdad?
J: Sí y no. Escuchame. Tu me das el dinero… No me interrumpas. Me das el dinero, no todo, por supuesto. Ha pasado mucho tiempo y él puede entender que te has gastado parte. De eso que te queda me llevo la mitad y el resto lo guardas muy bien escondido. Yo me presento con lo que haya y le digo que te has derrumbado, que no tenías ninguna intención al hacerlo, que simplemente pasó demasiado dinero delante tuyo como para que te pudieras quedar solo mirando. Es lo normal, solo se roba donde se cree que no se van a dar cuenta. Pero le insisto en que eres una buena chica, que le sigues queriendo y que solo te tuve que dar un par de bofetadas para que me lo confesaras todo y para que me dieras todo el dinero. Le explico que sigues siendo de fiar, pero que te vendría bien un cambio de aires. Ir a otro sitio, tal vez un viaje… ¿por Europa dijiste? Que te encargue algo para hacer por allí, algo de poca importancia pero con lo que se vea que todavía eres de fiar. Tú te vas y desapareces, robas, te prostituyes o te lías con un banquero; lo que sea pero que no se sepa nunca más de ti y que nadie pueda imaginar que te das la gran vida con su dinero. Es justo, ¿verdad? No me protestes ahora: yo me quedo con parte de la pasta porque el jefe se enfadará un poco conmigo y, como tú dices, tengo que prepararme para la jubilación, para cuando no pueda con las pelotas. Es un buen trato. Tu idea era genial, pero yo soy mucho peor persona de lo que te imaginas, y todo lo que tengo se lo debo a él. Lo siento, pero no le voy a engañar. Ni siquiera aunque me tientes con tu precioso culo. Ha sido un detalle que agradezco, de verdad, sigues teniendo la piel como entonces… Venga dame el dinero.
C: No.
J: Claire, no es algo que puedas rechazar. Tú me lo das y me olvido de todo.
C: No te lo voy a dar.
J: Mira, si no me lo das por la buenas, tendré que modificar mi versión de lo sucedido, y en lugar de contale que te tuve que dar dos tortas, puede que sean un par de costillas rotas; o, a lo mejor, no tuve más remedio que rajarte la cara o, y eso quedaría muy bien, que te corte uno o dos de tus deditos. En ese caso, tendría que llevarme la prueba, sabes que a él no le gusta que le vayan de farol.
C: No.
J: Claire, aquí hay algo que ya no me gusta nada. Primero todo va muy bien por tu parte. Tan bien que se me ha puesto dura. Pero resulta que cuando yo propongo algo tu solo me dices que no. Por favor, cuando me has hablado yo no te he puesto tantos peros. Tengo muy claro lo que tengo que hacer, me guste o no. Pero ahora pienso que sucede algo más que no me has contado. ¡Me parece que no habías escogido un buen compañero de viaje! Apenas llevamos hablando unos minutos y ya no me dejas otro remedio que pegarte un tiro.
C: Jack, no hagas una locura. Entiende que no te puedo dar el dinero, en cuanto él lo tenga me matará.
J: Tú te lo has buscado, Claire.
C: Por favor, Jack…
DIRECTOR: Bueno, ya está bien.
C: ¿Qué pasa ahora?
D: ¿Qué pasa? ¿Tú que crees que pasa?
J: Iba bien, no sé lo que quieres decir.
D: ¿Para ti eso era ir bien? La estabas apuntando con una pistola, se supone que te la ibas a cargar, aunque ella te estuviera ofreciendo dinero y un buen polvo; y se supone que nos tenemos que creer lo que dice con ese tono de neutro. ¡Por favor, que parece que ya estés muerta! Eso va al final, todavía tienes que comportarte como un pedazo de carne caliente.
C: Te estás pasando. No tienes ningún derecho a hablarme así.
D: No tengo ningún derecho, de acuerdo. Pero esto no va bien. Desde el principio confié en vosotros por lo mismo que lo hicisteis en mi: porque nadie nos conoce a ninguno de los tres y esta obra puede ser una buena oportunidad para salir del agujero. Nos conocemos todos desde hace demasiado tiempo como para andar engañándonos. Yo soy un escritor mediocre, pero por fin he hecho una buena obra. Y vosotros como actores no habéis tenido ninguna suerte, no es que seáis malísimos, pero tampoco os merecéis a alguien como yo… Entenderme, somos amigos, tu y yo acabamos mal hace tiempo, Claire, sabes que no he podido conseguir a ninguna actriz mejor que tú y que hubiese preferido un maniquí antes que esto. Pero podemos hacerlo, me jode haberme humillado para pedirme que actúes por cuatro cuartos, pero aún así esto es ya otra cosa, no es el pasado, no queda ya nada de hace cinco años. Solo te pido sinceramente que si te amenaza con una pistola, por favor, que te asustes, que tengas miedo, que chilles. Haz lo que quieras, pásate de la raya, pero actúa…. Repite la última frase.
C: Que sepas que no me has emocionado, pero intentaré hacerte caso.
D: Muchas gracias, mi diva. Y, ahora, repite: Por favor, Jack…
C: Por favor, Jack…
D: ¡No, joder!
C: ¿Qué pasa ahora?
D: Claire, te he dicho que actúes. No has hecho más que repetir como un loro. Llevamos semanas leyendo esto, hemos ensayado hasta que ha salido bien, y justo hoy se te olvida actúa… Me entiendes de una maldita vez, Claire.
C: Deja de llamarme Claire, no soy un estúpido personaje tuyo.
D: Sobre el escenario solo has de tener ese nombre. Eso es justo lo que no entiendes. Encima de las tablas solo eres un estúpido personaje mío… Repítelo.
C: Por favor, Jack…
D: No, no, no… Vamos a empezar por el principio, porque creo que esto no está funcionando. (SUBE AL ESCENARIO) Jack, porque tú te llamas Jack, ¿estamos de acuerdo?… Bien, Jack. Te explico la situación: Tú puedes matar a esta mujer. No es que puedas asustarla o intimidarla. Tienes una pistola, has matado a muchos hombres antes, matar no es algo que te preocupe. Ella lo sabe y tú juegas con su miedo. No quiero que te plantes ante ella cogiendo la pistola como si fuera una cuchara. Quiero que la mates, que te imagines agujerandola esa precioso pecho suyo. Además, y esto es también importante: si no la matas es probable que te maten a ti No puedes tener compasión, ella es un ser cruel que ha intentado engañarte, tratándote como a un bobo hace un momento. ¿Lo entiendes?… ¡Mírame, Jack! (EN UN SUSURRO) Disfruta con su miedo. ¿Lo entiendes?
J: Sí.
D: Ahora vamos con lo difícil. Primero, tú te llamas Claire. Segundo, este hombre te saca dos cabezas, pasa más de cien kilos y si quisiera te rompería el cuello con una sola mano. Le has visto hacerlo antes y ahora tiene motivos para hacértelo a ti. Por muy valiente que seas, por muy poco que le respetes, por muy poco que te importe tu propia vida de mierda, has de sentir miedo, pánico, terror. ¡Le estás suplicando clemencia! Entiéndelo, ¿de acuerdo?… Espera, se me está ocurriendo algo mejor. Acercame la silla y la cuerda, por favor. Gracias. Siéntate, Claire.
C: Eso va al final de esta escena, ¿nos saltamos lo del medio?
D: No. seguimos desde donde estábamos. Pero tú dirás todo tu texto sentada y atada desde ahora.
C: No creo que sea necesario, es bastante incómodo.
J: Tiene razón, no creo que haga falta. La escena es bastante larga. No tiene sentido.
D: Yo creo que sí lo tiene. Si no eres capaz de mostrarte asustada ahora, a lo mejor te quedas dormida cuanto tengas que decir tu texto sentada. Es mejor que lo hagamos de este modo, así te metes más dentro de la situación.
C: En todos los ensayos no hemos tenido que recurrir a esto. Iba todo bien, no entiendo qué sucede hoy. Todos estamos un poco nerviosos con el estreno. Pero no te veo bien, de verdad.
J: ¿Qué te parece si lo volvemos a intentar otra vez? Si no sale lo hacemos como tú dices.
D: No, joder. (A GRITOS)
C: Déjalo, Jack. (PRONUNCIA EL NOMBRE CON DESDÉN) Veamos que tal sale como él dice.
D: No uses ese tono para hablarme. (SE GIRA HACIA ELLA Y LA DA UN GOLPE CON LA MANO ABIERTA QUE CASI LA TIRA AL SUELO)
(AL MISMO TIEMPO LOS DOS)
C: Cabrón.
J: ¿Estás loco?
(EL DIRECTOR EMPUJA A JACK, SIENTA A CLAIRE EN LA SILLA Y LA EMPIEZA A ATAR)
D: Suéltame, te digo que me sueltes Jack. Mira su cara, ¿lo ves? Tiene miedo. Está ahí, en sus ojos. Es ahora cuando podemos seguir.
J: Eres un imbécil ¿cómo se te ocurre pegarla? (ATRAIÉNDOLO A UN RINCÓN Y HABLANDO MÁS QUEDO)¿Qué es lo que te pasa con ella? Lo estaba haciendo bien, déjala en paz.
D: Tienes razón, tienes razón. (SE VUELVE AHORA HACIA ELLA Y MIENTRAS TERMINA DE ATARLA SE DISCULPA EN TONO BURLÓN) Lamento mucho el haberos lastimado, no volverá a ocurrir. Pero una gran actriz como vos ha de entender, ha de saber, que a veces solo hay una manera, por dolorosa que esta sea, de meterse en un papel. ¿Os aprieta? (EN SU TONO SE NOTA QUE APRIETA CON FUERZA EL LAZO).
C:…
D: ¡¿Os aprieta?!
C: No. (LA VOZ LE TIEMBLA Y DESDE AHORA LA TENDRÁ LLOROSA)
D: Tal vez está un poco prieto.
J: ¿Estás bien? ¿Te suelto?
C: Déjalo, acabemos con esto de una vez. (AHORA YA ENTRE LÁGRIMAS)
J: No pienso seguir así. O la sueltas tú o lo hago yo.
C: Por favor, Jack…
D: Continua, te está dando el pie.
J: Eres gilipollas.
C: Por favor, Jack…
J: No puedo.
D: Continua.
J: Baja del puto escenario. No te acerques a ella y seguiré. ¿De verdad estás bien?
C: Por favor, Jack… (SIGUE EN OTRO TONO MÁS BAJO) Acabemos con esto de una vez, pero no dejes que se me vuelva a acercar.
J: Tranquila.
D: Ese no es el texto.
J: Que bajes, gilipollas. ¿Prefieres este texto? (LO EMPUJA)
C: Por favor, Jack…
J: Ya es tarde para eso.
D: Puedes hacerlo mejor. ¿Tengo que atarte también a ti?
J: ¡Déjame tranquilo un momento!… Ya es tarde para eso, Claire. Te he dado una oportunidad y la has usado para reírte de mi. Me han dado dos opciones: o volvía con el dinero o con una bala menos en el cargador. (PRONUNCIA ESTO ÚLTIMO COMO SI LE PARECIERA DEMASIADO RIDÍCULO, PERO NADIE LA HACE CASO).
C: Jack, por favor, mírame. Baja la pistola y mírame. No hay ningún dinero. Créeme. ¿Alguien le ha podido robar en toda su vida? Nunca he tocado un billete , ni uno solo, que él no me hubiera dado antes.
J: ¿De qué hablas? ¿Y el millón?
C: ¿Creíste lo del millón? Si realmente le hubiera robado un millón ya estaría muerta hace tiempo. Es solo una excusa, me quiere muerta.
J: Me dijo que quería el dinero o que te matas.
C: ¿Y si te lo daba? También te dijo que me matases, ¿verdad? Si recuperabas el dinero ¿por qué habías de matarme?
J: Para dejar un aviso al que lo pensara hacer… Es verdad, te quería muerta, pero ¿y a qué vino lo del dinero? No necesitaba darme ninguna razón.
C: Necesitaba un motivo falso para tapar el verdadero.
J: ¿Qué es lo que has hecho entonces?… No, da igual, no me lo digas. (VUELVE A LEVANTAR EL ARMA)
C: Por favor, Jack… (LLORANDO)
D: Ahora sí, muy bien. (NO LE ESCUCHAN)
J: ¿Qué le has hecho? Eres buena gente, ¿cómo le has podido hacer daño?
C: Te lo dije antes, he envejecido.
J: Nadie mata a sus amigos cuando envejecen.
C: Si solo sirven para recordarte lo que ya no eres, sí. Si te recuerdan que ya no eres joven, que ya no eres fuerte, que empiezas a perder la memoria;, te buscas otra chica más joven como Estela; y si eso no funciona entonces te alejas de ellos. Y si eso sigue sin funcionar, les matas.
J: Pero todo loque me estás contando es una auténtica locura. No te digo que no tengas razón, que él tenga todas esas razones para quererte muerta. Es cruel e innecesario, pero puede ser que sea cierto. Hay demasiadas cosas más desagradables que esa en el mundo. De todas formas tiene que haber algo más, tiene que haber otro motivo., sino ¿por qué querría él venir a ver tu cadáver antes de hacerlo desaparecer?
C: ¿Qué?
J: A mí también me pareció una excentricidad de esas que se generan cuando tienes demasiado dinero y demasiado poder. Aun así he visto cosas peores.
C: ¿Quieres decir que él tiene pensado venir aquí, para ver cómo me desangro?
J: Sí. Cuando salga, cuando estés muerta, tengo que llamarle por teléfono y esperarle abajo hasta que llegue.
C: Pero, entonces, tengo que irme de aquí ahora mismo.
J: ¿Y qué pasará conmigo, Claire?
C: ¿A qué te refieres?
J: Si viene y no estás muerta me matará a mí. Por mucho que me esconda me matará. No tengo edad para estas huyendo lo que me resta de vida.
C: Pero, Jack, es mi vida. No puedes matarme, no después de lo que nos hemos contado. (CAMBIA EL TONO A UNO MÁS DESCRIPTIVO, COMO DE AZAFATA) Ahora se supone que yo me pondría a guardar ropa en una maleta, pero desde esta silla no puedo. (EL DIRECTOR NO HACE CASO)
J: Espera, es tu vida o la mía. No hay otra salida.
C: Sí que la hay. Vayámonos juntos, ahora mismo. No te engañaré con nada, no te prometeré nada que no sea cierto. Solo somos dos personas que tienen que huir, hagámonos juntos.
J: Eso es una tontería. (LO HA DICHO CON VOZ DERROTADA) Esa no puede ser la única opción. Tiene que haber otra explicación para todo esto… ¿Hay algo más que no me hayas contado? No tenemos tiempo para seguir jugando como antes. Puede que se le acabe la paciencia de esperar y se presente aquí de un momento a otro.
C: ¿Tú crees?
J: Es posible, ¿hay algo que no sea posible en él?
C: No.
J: Entonces dime, piensa, por favor. ¿Hay alguna otra cosa que no me hallas dicho? Cualquier detalle que nos de una explicación y una salida.
C: Lo único que sé es lo que ya te dije. Llevo con él desde el principio, y parece que eso ya es demasiado tiempo para él.
J: Eso no tiene sentido, no lo tiene te digo. Yo, mientras me paguen puedo matar a cualquiera, pero nadie quiere a alguien muerto porque le recuerde que es viejo…
C: Él sí. Ha hecho cosas peores y con menos razones todavía. Ha matado a hombres solo por que le llevaban la contraria en nimiedades. Y yo le importo mucho menos. Hace años, tal vez hubiera sido diferente, pero esa Estela; con su cara de buena chica, sus estudios, su buena familia,…
J: ¿Estela no es puta?… Perdona, no quería decir eso… decirlo así.
C: Da lo mismo… Ya te he dicho que no me importa. No, ella no es una puta. De hecho parece que es la única chica decento con la que ha estado.
J: Puede que esa sea la razón. Puede que ella tenga celos de ti.
C: Ninguna mujer decente y joven puede tener celos de una puta vieja.
J: No sé qué pensar…
C: Lo único que podría incordiarle sería que le contase a Estela toda la mierda de años que sé de él. Le está metiendo en la cabeza muy en serio lo de dedicarse a la política.
J: ¡Es eso!
C: ¿El qué?
J: Lo de la política. Quiere limpiar todo lo relacionado con la mafia antes de cambiar de vida. Quiere deshacerse de ti, no porque seas vieja, sino porque, precisamente durante tantos años, has visto todo lo que ha hecho.
C: Nunca diría nada a la policía. No sacaría nada con eso, y además nadie me creería.
J: Ahora no, puede ser. Pero ¿y dentro de unos años? Si por casualidad llega a gobernador, yo si estuviera en su lugar tendría la precaución de hacerlo, no haría desaparecer antes todo lo que le pudiera implicar con la mafia.
C: Eso es sensato. Pero ha habido mucha más gente a su al rededor. Han sido muchos años de negocios sucios y de asesinatos. Lo mismo que a mí, tendría que matar a muchos otros.
J: A mí, por ejemplo.
C: Sí, a ti también. Y a Frank, al judío, a tantos otros.
J: …
C: ¡Jack!
J: ¿Qué quieres?
C: ¿Qué es lo que piensas? Te ha cambiado la cara.
J: Él sabía que tú te ibas a resistir. Que me ibas a mentir y que trataría de seducirme.
C: Es normal que suponga eso de mí, me conoce tanto como yo a él.
J: Hay que hacer algo. No va a tardar en llegar.
C: ¿Cómo puedes estar seguro?
J: También me quiere matar a mí. Llegará, nos verá a los dos hablando y me acusará de no haberle sido leal. Nos matará a los dos y nada le molestará cuando llegue a gobernador. Nosotros seremos el aviso.
C: Tú no, Jack.
J: Tiene sentido. Sé tanto o más que tú sobre él. Esto es una encerrona para los dos. Si había suerte yo le habría hecho la mitad del trabajo.
C: Oh, dios mío.
J: Rápido, ponte el abrigo. Hay que salir de aquí ahora mismo. Llama un taxi… Mejor no, cogeremos uno a unas manzanas de aquí.
C: Tengo que vestirme. No puedo salir en bata.
J: Coge un abrigo fuerte, hace frío. Mañana ya te compraras más ropa.
C: Oh, dios mío. Viene un coche.
J: Es él.
C: No puede ser, no puede ser. (CONTINUA EN UN TONO ASEPTICO) Ahora tendría que acercarme a la ventana.
J: Hay que pensar en algo, no podemos escapar… De prisa, siéntate ahí.
C: ¿Estás loco? Suéltame.
J: Tengo que atarte. Es nuestra única salida. Si nos ve como estamos, nos matará sin pensarlo, a los dos. Si te ve atada pensará que estoy rematando mi trabajo y yo tendré más tiempo para pensar en algo, para engañarlo.
C: Jack, por favor…
J: Te juro que no permitiré que te haga nada.
C: Jack, no, no … (EN UN SUSURRO)
(LA BESA)
J: Confía en mi, no dejará que te haga daño.
C: La pistola no, te lo suplico.
J: Tengo que hacerlo así, tiene que parecer real.
C: Te están temblando las manos, deja el seguro puesto al menos.
J: No puedo, se daría cuenta enseguida… Esto es solo hasta que abra la puerta, una vez que me vea apuntándote bajaré el arma y trataré de convencerlo. Es sencillo, pero procura parecer asustada.
C: No sé si…
DIRECTOR: Bueno, ya está bien. Me parece que ya te has reído suficiente de mi por hoy.
J: ¿Se puede saber qué te pasa ahora?
C: (GRITANDO) No dejes que suba. ¡no dejes que se acerque! ¡Desátame!
J: Haz el favor de bajar ahora mismo del escenario. Está muy nerviosa, por hoy se han acabado los ensayos.
D: Yo soy el director, yo soy quien debe decir eso.
J: Escúchame, primero la voy a desatar… ¡No, tú no te acerques! Nos iremos ella y yo al camerino y cuando estemos tranquilos saldremos para que nos comentes tus ideas.
D: Me parece buena idea. Estoy bastante cansado y no creo que se pueda sacar nada más del trabajo de hoy.
J: Bájate entonces, voy a desatarla.
C: Por favor…
D: Me parece bien, pero antes quiero puntualizar una cosa. No te asustes, es solo un detalle sin importancia… Claire, creo que ya has entendido lo que traté de explicarte antes; esa expresión de miedo en tu cara es justo lo que necesita la escena.
C: ¡Suéltame, aléjalo de mi! ¡Vete a la mierda, cabrón!
J: Lo estoy sujetando, tranquila, no puede hacerte nada.
D: Sería una pena desaprovechar el que ahora estés tan metida en el personaje… Solo quiero hacer una puntualización para Jack. Parece que sigue sin sentirse un asesino.
J: (SUSURRO) Estate quieto.
D: Si yo fuera el capo, entrase en la habitación y te viera apuntándola como lo haces, no me lo creería. Sabría de inmediato que sucede algo raro, que me estabas engañando… mi fiel sicario. Entonces te mataría y se acabaría la obra antes de la última escena. Quedaría mal, muy mal… Cuando se empuña una pistola hay que hacerlo como si fueras a apretar el gatillo en cualquier momento, como si no te importara matar a quien tienes delante. De lo contrario lo mejor es no sacar el arma.
J: Entiendo…
D: Cuando apuntas a una puta como esta…
C: ¡Oh, dios mío!
D: … hay que hacerlo así.
J: ¿Qué haces con eso? ¿De donde la has sacado?
D: Oh, solo la traje por si acaso surgían dificultades en esta escena. Este revolver es de verdad. Deberías haber tenido uno auténtico entre las manos alguna vez. Es mucho más pesado de lo que parece, quien está habituado a cogerlo, lo hace de una forma muy diferente a como lo haces tú.
J: Está bien, practicaré lo que dices, pero ahora, baja el arma. No sabes si está cargada.
D: Por supuesto que sí lo está… Así pesa justamente un poquito más. Lo necesario.
C: Está loco. (DESCONSOLADA)
D: Suéltame, Jack. Baja del escenario, ahora tengo que hablar a solas con Claire de su personaje. (EMPUJA A JACK Y LO ARROJA AL PATIO DE BUTACAS)
C: ¡No, por favor! No me dejes aquí con él.
J: Déjala (FORCEJEA PARA SUBIR DE NUEVO)
D: Quieto donde estás o la pego un tiro… No tienes que preocuparte. No voy a hacerla daño, solo quiero tratar unos… digamos aspectos concretos sobre su interpretación. Sí, la forma en que su personalidad estropea al personaje. (RUIDO DE JACK INTENTADO SUBIR AL ESCENARIO) Quieto, ( SU TONO DE VOS ES MÁS SERIO Y CALMADO QUE HASTA ESE MOMENTO) no me obligues a disparar, de verdad que no quiero. Solo pretendo que ella pueda aprender algo a través del miedo.
C: Estás loco. (GRITANDO) ¡Baja la pistola y suéltame, cabrón!
D: Tienes que pensar que esto es como un ejercicio de la escuela de teatro. El miedo, o cualquier otro sentimiento, solo tiene que parecer real. Tú, por dentro, controlas la situación y el personaje.
C: Cabrón, eres un puto cabrón de mierda.(GRITANDO ENTRE LÁGRIMAS)
D: Ah, es cierto. No fuiste a ninguna escuela de interpretación.
C: Todo esto viene por lo de entonces, ¿verdad? Has organizado toda esta patraña solo para restregármelo por la cara, todo eso solamente para vengarte de mi…
D: No sé de qué me hablas. (CON IRONÍA) Lo que intento explicarte es que una actriz tiene que saber ciertas cosas, tiene que aprender y trabajar mucho para saber actuar.
C: (ENVALENTONADA) Era mi vida. No tenías ningún derecho a sentirte ofendido. Yo era una mala actriz y tú eras un mal autor. Vi una oportunidad de mejorar y la traté de aprovechar.. Pero al final, no sé qué es lo que te molestó. Míranos, después de tantos años yo sigo siendo una mala actriz, a la que dentro de poco no la querrán ni para enseñar las tetas, y tú sigues siendo un mal escritor. Esta obra no tiene ningún sentido… ¿A quien le interesan hoy en día las patrañas de una novela negra? Está pasado, todo ese cine y esos autores a los que idolatras, solo le interesan a los viejos. A nadie le importa esta obra, a nadie le interesa una mierda verme sobre el escenario durante hora y media… Sabes, cuando me enviaste el guión tiré el paquete a la basura sin abrirlo; pero un día me encontré con … ¿cómo querías que le llamase? ¿Jack? Me encontré con nuestro Jack, y me contó lo de la bata. Creí que me mentía; no podía ser verdad que todavía recordaras aquella bata que dejé en tu casa. Fue un regalo estúpido y de mal gusto y prefería dejártela de recuerdo. Pero no tenía trabajo, y esa bata me trajo los pocos buenos recuerdos que tenía de ti Pensé que tal vez, era una manera de pedirme perdón; o sencillamente creí que si volvía a ponerme una bata igual que aquella tendría de nuevo diecinueve años.
D: Te comportaste como una puta conmigo. ¡Me dejaste por él! Desde entonces no he podido escribir nada decente.
C: Cariño, nunca en tu vida escribiste nada bueno.
(LA DA OTRA BOFETADA Y AMARTILLA EL REVOLVER)
D: ¡Cállate!
C: ¿Por qué? Al fin y al cabo eso es precisamente lo que te diría una mujer como Claire, si fuese real… Ese fue tu problema. Tratabas a las mujeres como si fueran personajes de tus historias, como si siempre debiéramos estar a tu disposición.
D: ¿Es por eso por lo que te fuiste? Podrías habérmelo dicho, podría haber cambiado; yo te quería. Pero no fue por eso, te fuiste con él, con él.
(LA APUNTA)
C: Es lo único que no entendía de la obra. Si Claire era la protagonista, ¿por qué tenía que morir antes del último acto? Es un error demasiado grave por tu parte. La chica nunca muere tan pronto, y cuando lo hace no la pegan un tiro en la cabeza. La asfixian o algo así que resulte estético. ¿No has aprendido eso de tus novelas?
D: Tenías que morir… tienes que morir.
C: Todo era por mi. Yo era Claire, un detalle por tu parte que fuera una puta vieja (IRÓNICA)… Pues aprovecha el momento, dispara. Esta historia terminaría como en una película en blanco y negro.
D: Yo te quería.
(BANG)(CUANDO SE EXTINGUE LA DETONACIÓN SE OYE EL RUIDO DE UNOS FOCOS QUE SE ENCIENDEN)
VOZ LEJANA A TRAVÉS DE UN MEGÁFONO: Muy bien, la toma ha sido buena. Gracias a todos.